Yo nunca duermo, solamente sueño.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esos animales que estamos aniquilando...El demonio de Tasmania

El continente de Oceanía, que principalmente lo componen Australia y varias islas de su alrededor, es una gran reserva de las especies más curiosas que existen en el planeta Tierra. Una de ellas es el demonio de Tasmania. Este pequeño marsupial muy famoso por Taz, el personaje de dibujos animados, pero muy desconocido en su estado natural por cualquiera de fuera de su región hábitat. Aunque pueda parecer un roedor, es un carnívoro comparable, en comportamiento, a los pequeños felinos africanos. Ahora solamente se encuentra en la Isla de Tasmania, al sur de Australia, aunque se cree que pudo habitar también en la gran isla continente hasta su desaparición por el cambio climático que se produjo allí. Su comportamiento es muy violento, tanto con los individuos de su especie, como con el resto de las que viven en su entorno. Aunque es un pequeño depredador, la abundante presencia humana en su territorio ha cambiado sus costumbres a carroñero.

Aunque los granjeros de la isla de Tasmania le han tenido como una amenaza para su ganado, la realidad es que este pequeño animal no es una amenaza real para ellos, pero ya conocemos los intereses de las empresas que explotan tanto la ganadería como la agricultura, que necesitan cada vez más tierras y limitan el hábitat de animales como el demonio de Tasmania. La caza humana por su piel estuvo a punto de extinguirlo definitivamente, la declaración de especie protegida ha conseguido que se mantuviera un numero suficiente de especímenes en libertad. La cría en cautividad de estos animales es muy complicada, por ello no se ha podido trasladar esta espacie a ningún otro lugar. Tampoco es muy habitual que encontremos esta especie en los zoológicos de las ciudades en otros continentes.

Uno de los problemas más graves que amenazan a este animal es una enfermedad que solamente afecta a su especie. Los tumores faciales son un cáncer contagioso que les aparece en la cara. Al parecer se transmite cuando se muerden entre ellos y su propagación fue muy rápida. Es similar a una enfermedad que se da entre los perros, que también se trasmiten el cáncer por las mordeduras. La poca variedad genética que tienen los Demonios de Tasmania también ha propiciado que sea muy difícil combatirla. Los primeros casos documentados datan de mediados de los años 90s y una dedada después afectaron a casi la mitad de los ejemplares en un área que ocupa casi toda la isla de Tasmania. Como se puede ver en la imagen. Aunque se han encontrado especímenes inmunes, como no se ha encontrado una cura, la única solución que se ha demostrado eficaz ha sido el aislamiento de las zonas donde viven los afectados de los sanos, para que no se contagien entre ellos. Aunque no se ha podido demostrar la causa por parte del hombre, es muy extraño que apareciera tan de repente y además se extendiera con tanta velocidad.

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